lunes, 28 de noviembre de 2016

NUCLEO CENTRAL DEL EVANGELIO DE SAN JUAN: EL ENVIADO QUE HA VENIDO AL MUNDO PARA QUE TENGAMOS VIDA Y LLEVARNOS AL ABRAZO ETERNO CON EL PADRE


Mucho se dice del evangelio de Juan, algunos tienen la afinidad magisterial de insertarse en el texto y descubrir esa agua viva que brota de él.  

Era de los que creía que lo más importante de la Teología Joanica era descubrir quién era el autor, centrar mi atención en lo superfluo del texto y dejar pasar de largo el corazón, el núcleo de este evangelio.

Siempre repetía que lo más importante de la sagradas escrituras era descubrir ese corazón (Núcleo) latiente, no solo quedarse en lo asombroso que puede llegar hacer el juego de palabras, sino más bien entrar en los misterios profundos que esas palabras encierra.

Gracias a los tutoriales que pude observar y algunas lecturas complementarias en fuentes fidedignas, he podido tomar la llave de una puerta que yo estaba cerrando, la llave del núcleo de la teología de Juan en su evangelio y las fuertes interpelaciones que le hace al mundo de hoy.

El evangelio de san Juan tiene unas características únicas, que ya antes las hemos tratado, su manera de expresarse, las palabras que utiliza, la comunidad a la que iba dirigido, el sentido mesiánico de mostrar la realidad de Cristo. Pero hoy centraremos nuestra reflexión en el núcleo del evangelio de San Juan que se desarrolla desde tres dimensiones, una dimensión Cristológica, una dimensión Soteriológica y una dimensión escatológica.

A continuación presentare de manera de resumen estas tres realidades las cuales se descubren cuando se tiene la plena claridad de la estructura teológica del evangelio de San Juan, no solo la estructura temática, sino más bien la teológica que es la que nos importa y a la cual debemos apuntarle.

NUCLEO CENTRAL DEL EVANGELIO DE SAN JUAN:
EL ENVIADO QUE HA VENIDO AL MUNDO PARA QUE TENGAMOS VIDA Y LLEVARNOS AL ABRAZO ETERNO CON EL PADRE


El núcleo central del evangelio de San Juan como decía anteriormente, se arraiga profundamente en el sentido Cristológico: Jesucristo es el enviado, en su sentido Soteriológico: ha venido para que tengamos vida y en el sentido Escatológico: para llevarnos al Padre.
Se puede evidenciar en la lectura orante del evangelio como una especie de espiral en donde el evangelista nos repite varias veces algunos términos que nos pueden llegar a parecer repetitivos sin embargo, afirmaba el profesor Vladimir en su tutorial, que esta espiral se concreta en un tiempo específico y que también es una interpelación al tiempo actual que estamos viviendo.
Esta espiral es el despliegue del núcleo que trataremos de explicas: La persona de Jesucristo, que estaba desde el principio con el Padre, que ha sido enviado a recoger al hombre para llevarlo nuevamente al Padre y que se estreche en un profundo abrazo.  
Pero vamos a adentrarnos más profundamente para comprender el despliegue axiológico de estas dimensiones e iremos desarrollándolas:

DIMENSION CRISTOLOGICA DEL EVANGELIO DE SAN JUAN.

Esta dimensión parte desde la afirmación que Jesucristo es el logos encarnado, expuesta de manera concreta en el prólogo del evangelio de San juan, es la palabra enviada, es el enviado del Padre que vino a los suyos, estaba siempre en el seno del padre, en una profunda intimidad con El; él fue el arquitecto de todo su plan redentor; fue quien vino con la misión de hablar en nombre de Dios, él tiene la misión de trasmitir a los hombres las palabras que El mismo les ha enviado. Jesucristo es la promesa prometida por Dios a la humanidad, ha sido Dios, quien en Jesús vino habitar con nosotros y quien desea llevarnos a ese abrazo eterno con Dios, pero esa íntima relación con Dios la veremos más adelante en la escatológica joanica.  

La Cristología de San Juan presenta entonces una estrecha relación con la realidad y la salvación de los hombres. Presenta la imagen de un Cristo encarnado que viene al mundo para presentarle al hombre un proyecto de salvación que nace precisamente desde esa intimidad con el padre. Jesús habla de sí mismo en el evangelio de san Juan como el enviado del Padre, nos diría san Juan Pablo II que esta intimidad, que esta unidad de Cristo y su padre en el proyecto salvífico “continúa siendo la expresión de la unión más profunda entre el Padre y el Hijo, reflejo de la unidad trinitaria: “Conviene que el mundo conozca que yo amo al Padre y que según el mandato que me dio el Padre, así hago” (Jn 14, 31). Más todavía, esta unión de voluntades en función de la salvación del hombre, revela definitivamente la verdad sobre Dios, en su Esencia íntima: el Amor; y al mismo tiempo revela la fuente originaria de la salvación del mundo y del hombre: la “Vida que es la luz de los hombres” (cf. Jn 1, 4).”

DIMENSION SOTERIOLOGICA EN EL EVANGELIO DE SAN JUAN

Se parte entonces de la afirmación Cristológica de que Jesús ha venido al mundo para que tengamos vida y vida abundante, aquí ya comenzamos a comprender la estrecha relación tripartita de estas dimensiones joanicas que conforman el núcleo del evangelio. Esa expresión de “tengamos vida” está siendo una fuerte afirmación en presente, en el aquí y en el ahora, la palabra enviada, el logos encarnado ha venido al mundo para que tengamos vida, esta es la acción salvífica concreta de Jesús, el viene a recogernos, viene a salvarnos para que nosotros tengamos vida.

Como nos diría el teólogo Franz Mudner “en la teología joánica la soteriología es inseparable de la cristología, pues ésta está ordenada totalmente a aquélla. Así aparece de manera ejemplar en el concepto soteriológico fundamental de Juan: soe («vida»). Pues Cristo no solamente confiere la vida, sino que él mismo, como el Logos de vida, preexistente, oriundo del mundo celestial de Dios y encarnado (Jn 1, 4; 1 Jn 1, 1), es la vida en persona: «Yo soy la vida» (Jn 11, 25; 14, 6; 5, 26) y el pan celestial de vida (6, 35.48). Es enviado para traer la vida al mundo (3, 15s; 10, 10). El que «cree» en él, le «ve», le «conoce», le «tiene», y por él tiene ya ahora (cf. especialmente 5, 24; 1 Jn 3, 14) «la vida eterna» (Jn 3, 15s.36; 5, 24; 6, 40.47; 10, 28; 17, 2s; 20, 31; 1 Jn 5, 12)”

 Esta vida que nos trae el verbo encarnado se expresa fundamentalmente en la vida sacramental, en la comunión que nos es presentada y a la cual nos quiere invitar, en esa entrega oblativa al padre y en el quedarse expresamente con nosotros en la comunión eucarística. Como lo afirma Mudner “Al creyente se le transmite la salvación, que en su esencia es comunión con Cristo (cf. Jn 15, 1-5), en la generación sacramental (bautismo) por el Espíritu de Dios (1, 13; 3, 5s; 4, 14; 7, 38s; 1 Jn 5, 6ss) a través de la entrega de Jesús a la muerte «por la vida del mundo» y de su representación y aplicación en el don eucarístico (Jn 6, 51c-58), e igualmente a través de la aceptación obediente de la palabra vivificante de Cristo en la fe (5, 24; 6, 63.68; 8, 51). La fe es el camino para la salvación, entendiéndose el acto de creer en forma totalmente existencial, como entrega decidida y radical de la persona entera con todas sus fuerzas al salvador Jesucristo; pues en la teología joánica Jesús es siempre el objeto de la decisión de fe.”

DIMENSION ESCATOLOGICA DEL EVANGELIO DE JUAN

Cristo viene al mundo, enviado del Padre, para que tengamos vida y para llevarnos al Padre viene para introducirnos en la persona de Él y llevarnos al Seno del Padre como está expuesto en el evangelio de San Juan.

Este llevarnos al abrazo eterno del padre tiene su construcción en el aquí y ahora, pero su plenitud la obtendrá en el momento mismo de nuestra resurrección, es un comprender la realidad del más allá, que juan nos presenta como un abrazo eterno, es ser eternamente amado por Dios y amarlo, y no solo a Dios sino también a los hermanos. Como lo expone el profesor Vladimir en el video tutorial.

La escatológica joanica parte desde la realidad el ahora, “la salvación escatológica está vinculada de manera radical y decisiva al salvador Jesucristo, al Logos de vida que apareció ya en el mundo; consecuentemente la salvación y la condenación, la vida y el juicio irrumpen desde el futuro en el presente del tiempo de la fe: «El que no cree, ya está juzgado» (Jn 3, 18); «el que tiene al Hijo, tiene la vida» (1 Jn 5, 12; cf. asimismo Jn 5, 24; 1 Jn 3, 14). Con ello, el «ahora» presente del mundo adquiere un valor especial, único: se trata del tiempo de la decisión irreversible, que entraña la salvación o la condenación” nos lo afirma el Profesor Munder.

Juan presenta una escatológica más radical, que se centra en el misterio escatológico de nuestra fe: Cristo, quien viene a nosotros para llevarnos al padre, para prepararnos una moradas, unas mansiones, en donde habitaremos, es importante afirmar que esta salvación y esta condenación tienen un tinte futurista sino que se realiza en el aquí y ahora, esa salvación debe entenderse como una común unión entre nosotros y el padre, que es la meta por la cual ha sido enviado el logos encarnado, diría Munder “La «salvación» no consiste solamente en el logro de un «entenderse definitivo» (así Bultmann), sino en el misterio de la comunión con Cristo que el Padre otorga y que nos trae la vida, en el permanecer en Cristo. Sin embargo, esto no significa una anticipación entusiasta del futuro o su total desvirtuación; pues, también la teología joánica conoce la existencia de un juicio futuro (Jn 5, 27ss; 15, 6) y de un desarrollo todavía pendiente del don salvífico de la vida por la futura participación manifiesta de los discípulos en la gloria celestial del Glorificado, después de la resurrección de los muertos (cf. 14, 2s; 17, 24.26), y en la visión directa de la doxa sin velos del Cristo glorioso (17, 24)”

CONCLUSIÓN

El núcleo de la teología Joanica tiene como principal protagonista la persona del Jesús vivo, resucitado, El que procede del Padre y que es enviado a los suyos para recogernos y llevarnos nuevamente al padre. Aquel que nos invita a tener vida, pero vida en abundancia.

Nos expresaba en el tutorial el profesor Vladimir que la dimensión Cristológica del evangelio de San juan tiene como consecuencia la Soteriología y que está a su vez es continuada en la escatología. Que las tres dimensiones están completamente encadenas, es decir el misterio del logos enviado, que viene a los suyos para ofrecerles una vida abundante y eterna en una perfecta comunión con el Padre.

A la hora de comprender y acoger este núcleo teológico, se despliega con mayor claridad el mensaje teologal que el autor quiere presentar, es también una invitación a nosotros para acoger este evangelio en nuestra propia vida y desplegarlo teniendo la certeza de esta conformación teológica y derrumbar esas estructuras mediocres que en momentos nos hacemos con una idea netamente devocional.

Es importante también analizar que una de las características más sobresalientes que Juan presenta en el nuevo testamento es precisamente esa concentración cristológica que ningún otro evangelio presenta. Y nos ayuda a comprender que este núcleo buscaba resolver precisamente la problemática, que aun en día puede llegar a ser muy actual, que era sobre la divinidad mesiánica de Cristo. 

  

Trabajos citados

II, S. J. (1987). Jesus el Enviado por el Padre . Roma .
Merchan, V. (2016). Encuentros sincronicos. Obtenido de Teologia Joanica : https://www.youtube.com/watch?v=2SKUQrSLle8
MUDNER, F. ( de de ). Juan, Teologia de Samun. Obtenido de Mercaba : http://www.mercaba.org/Mundi/4/juan_teologia_de.htm


Hno. W.A.C.R.
Ermitaño 











miércoles, 23 de noviembre de 2016

LOS MECANISMOS PARA ALCANZAR LA JUSTICIA SOCIAL Y LA PAZ

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Para nadie es un misterio que en Colombia se está viviendo un intenso proceso de paz en donde el gobierno y las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (FARC) han venido sentando sus puntos de negociación y han venido elaborando un tratado de paz que en definitiva era el pueblo colombiano quien debía aceptar o no en un plebiscito que arrojó como resultado el rotundo NO. Por tal razón las partes volvieron a reorganizar dichos tratados y se espera un acuerdo final. La pregunta a todo esto es ¿Por qué fracaso dicho tratado?

Actualmente la iglesia esta insertada de manera pasiva y mediadora en varios campos sociales en donde se busca responder y acoger las dolorosas realidades de injusticia, hambre y maltrato en la que se ven afectados nuestros pueblos. Tan solo hace falta hacer una lectura reflexiva de la carta Sollicitudo Rei Socialis, de San Juan Pablo II con ocasión del vigésimo aniversario de la Popolorum Progressio de su antecesor Pablo VI o de la Rerum Novarum de  León XIII todas encíclicas que nos invitan a concentrar la profunda atención en el cuidado de la dignidad de la Persona humana, en la dignidad del trabajo y en el desarrollo de nuestros pueblos desde una realidad de justicia y equidad.


A continuación deseo plasmar mi reflexión personal que nace precisamente del estudio de estas realidades y de la iluminación que desde el magisterio de la iglesia nos hacen. 


LOS MECANISMOS PARA ALCANZAR LA JUSTICIA SOCIAL Y LA PAZ


Partimos desde una realidad profunda y lamentable, nuestros pueblos en momentos se ven enfrascados en una desigualdad social imperiosa en donde el pobre entre más días más pobre y el rico entre más días más rico (Aquí partimos desde un principio de injusticia y desigualdad) La realidad de los países subdesarrollados con su deudas externas y su altos niveles de desempleo y pobreza genera una preocupante estadística.

 Lo anterior conlleva a vivir en una sociedad que tiene una alta tendencia a la pobreza, inseguridad y por ende violencia.

Centrando un poco nuestra atención en nuestra amada Colombia podemos darnos cuenta de que nuestro país no es ajeno a este flagelo, se está levantando con fuerza un mecanismo que busca favorecer a un grupo reducido de personas (en su mayoría hombres y mujeres de poder) no es posible que vivamos en un uno de los países que tienen más senadores ganando salarios demasiado elevados y que veamos que tenemos uno de los salarios mínimos más bajos de latino américa ¿a qué se debe esta triste realidad? ¿Qué está generando?

Ante estas lamentables realidades de pobreza, injusticia e inseguridad que vivimos empezamos a descubrir que todo parte desde una realidad el hombres está optando por el pecado y esto conlleva a pensar solo en nuestros propios intereses.

Nuestro pueblos están reclamando a gritos una justicia e igualdad que nace precisamente de la libertad y dignidad humana, el magisterio de la iglesia católica es enfático y denunciante al respecto.
La iglesia está respondiendo con agudeza a estas realidades, algunos entendiéndolo desde una realidad teológica impulsan al pueblo a buscar la liberación como una de las primeras acciones, pero no una liberación enfrascada en el odio o en la violencia, sino más bien en el testimonio y la acción concreta. Cada día nacen empresas de hombres de buena voluntad que pagan a sus empleados salarios dignos y que les respetan todos sus derechos fundamentales; otros que desde sus capacidades buscan promover una cultura del encuentro y de la acogida en especial a los menos favorecidos.

La iglesia, conformada por hombres y mujeres en su mayoría laicos, está comenzando a generar nuevas oportunidades de desarrollo social sostenible para responder ante los desafíos por los cuales están padeciendo nuestros pueblos.

La principal de las acciones es una atención urgente a nuestros niños, abuelos y enfermos, Con estas acciones la iglesia pretende tener una opción preferencial por los descartados de la sociedad, nos diría el papa Francisco en la carta encíclica Laudato Si, la iglesia está enfrentando los mecanismos de esclavización que está implementando la cultura del descarte y de la muerte. Estos mecanismos en su mayoría nacen desde un supuesto desarrollo económico que muestra que el que más tiene es el que mejores posibilidades de vida puede tener excluyendo las dimensiones profundas de la persona humana, su desarrollo y despliegue.

Es pues importante comprender cuan es la dimensión a la que desea llegar esta acción justa y social, brindarle posibilidades a las personas que no las tienen, proyectar al hombre a conquistar su desarrollo social apoyado de las realidades fundamentales de la persona.

Por estas razones es que en nuestros pueblos aun todavía se ven situaciones de descarte, pobreza, violencia, guerras… nuestros pueblos optaron por una liberación armada que ha traído mas desgracia y sangre.

La paz comienza con la justicia y la igualdad de derechos, la igualdad de posibilidades y de desarrollo sostenible, por tal razón es importante saber que no se puede hablar de paz cuando aún en nuestros pueblos se sufre hambre y pobreza extrema, la paz no es el cese bilateral de un enfrentamiento armado, la paz es la adquisición de proyectos solidos que tengan como prioridad la promoción y el desarrollo de la persona humana.

Cuando queremos hablar de paz, debemos en primer lugar hablar del desarrollo y beneficio de nuestros pueblos, por esta razón fue que fracaso el tratado que se pretendía imponer en Colombia, porque buscaba el fortalecimiento político de un grupo reducido de personas, mientras que el pueblo, lo único que está recibiendo es una esclavitud de la cual nos tenemos que sujetar por simple necesidad.

La iglesia es consciente de esta problemática y se está insertando de manera pausada ante estas realidades para dar a entender la urgente necesidad que tienen los gobernantes y poderosos de mirar al pueblo que sufre! A un pueblo que demanda de sus derechos básicos y fundamentales, un pueblo que está profundamente lacerado por el conflicto pero más aún por la injusticia con la que sus gobernantes los gobiernan.

En conclusión podemos afirmar que para poder hablar de paz, es necesario partir de que la paz nace en los derechos fundamentales de la persona, que esos derechos tienen que estar profundamente arraigados en las dimensiones sociales, culturales y religiosas, no se puede hablar de una paz que tiene como base la desigualdad y el favoritismo de algunos.

La justicia debe responder a las necesidades básicas de cada uno de los miembros de nuestros pueblos, repito de cada uno, en especial de los menos favorecidos, de los que pasan hambre y necesidad, se debe pensar en abrir posibles ofertas de despliegue a nuestros jóvenes, hombres y mujeres con las mismas condiciones de dignidad y de salarios que favorezcan sus realidades. Abrir patrocinios de educación que favorezcan a los marginados, en donde todos puedan acceder a las posibilidades de una formación integral y sólida.

Estamos pues llamados a responder a todos estos desafíos desde la justicia que se plasmó y se firmó en una cruz, la justicia del Resucitado que no discrimino sino que acogió a todos, pobres, enfermos, niños, poderosos. Estos es justicia y cuando nace la justicia en nuestros pueblos es más posible alcanzar la tan anhelada paz.


Bibliografía

Francisco, S. (2015). Laudato Si . Roma .
II, S. J. (1987). Sollicitudo Rei Socials . Roma .
XIII, L. (1891). Rerum Novarum . Roma .

Hno. W.A.C.R.
Ermitaño 

martes, 18 de octubre de 2016

El Eremita vive del trabajo de sus manos

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En las preguntas mas frecuentes que me hacen, muchas personas se han cuestionado sobre el estilo de vida del anacoreta o del ermitaño en particular lo que se refiere al sostenimiento económico. 

Quiero primero que todo aclarar algo, siempre lo he repetido, NO SE VA AL DESIERTO POR VOLUNTAD PROPIA sino por pura Misericordia de Dios, que es quien llama y da la gracia de vivir bajo este estilo de vida. 

Con mucha humildad le digo a aquel que se sienta llamado en acoger este estilo tan particular y desconocido de vida: Si tu vienes en búsqueda de beneficios económicos, sociales, de estatus, de reconocimiento, de solvencia económica, de riqueza y de una serie de gustos y apetitos desordenados la vida ermitaña no es tu lugar, porque en el desierto lo único que se encuentra es cansancio, fatiga, soledades, tentaciones, pruebas... lo único que el Ermitaño posee es su pobreza y sus miserias que las carga día a día y las presenta al buen Dios. 

Pero entonces hablando objetivamente se puede decir que el Ermitaño esta llamado a vivir del trabajo de sus manos, es decir, como cualquier ser humano que le toca sostener sus gastos trabajando en lo que sea necesario, el ermitaño debe desarrollar su plan de sostenimiento como fruto de una acción concreta que le permita recoger los fondos suficientes para el sostenimiento personal y el sostenimiento del lugar donde vive. 

Seria una pena pensar que el Ermitaño sea una carga para las personas que lo rodean y lo acompañan, no me imagino un anacoreta cansando a un Obispo pidiéndole el sostenimiento... O a un anacoreta siendo una carga para su familia, antes al contrario creo que estamos llamados a un desprendimiento absoluto incluso hasta en los detalles que a nuestro sostenimiento se refiere. 

Siempre le digo a las personas que en este punto tenemos que tener dos claridades: 

1. Dios es infinitamente bueno y si el nos ha llamado a este estilo de vida no va a dejar a su siervo morir de hambre, como un Padre Misericordioso siempre saldrá en nuestro auxilio. (Lo puedo decir por experiencia propia)

2. Tenemos que ser muy novedosos, originales, creativos y arriesgados, para poder desarrollar todo nuestro proyecto laboral y lograr una solvencia estable y ante todo anónima! (esto para aquellos ermitaños que viven en las ciudades y trabajan en empresas, oficinas, escuelas... ESTAR EN EL MUNDO sin Ser del Mundo y con una vida OCULTA Y ANÓNIMA.)

En conclusión la vida del ermitaño tiene dos pilares fundamentales LA ORACIÓN y EL TRABAJO... este ultimo es complemento del primero, a cada hora del día, en el trabajo que se este realizando el ermitaño debe estar siempre con la mente puesta en Dios, ofreciendo cada sudor y sacrificio en reparación por sus propios pecados y los pecados y la salvación de la humanidad entera. 


Alabados sean Jesús y Santa María 



Hno. W.A.C.R.
Ermitaño 

viernes, 7 de octubre de 2016

La dirección Espiritual: La voz que orienta la vida del Solitario.

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Hace pocos días una persona me preguntaba: 

¿la dirección espiritual como se da, se busca, se pide, a quien, como? 

cuando leí esta interrogante mi corazón y mi mente me hicieron pensar en mi director espiritual y recordé la manera como lo conocí y lo encontré. sin duda fue la bondad de Dios que permitió que nuestras almas se estrecharan en un profundo lazo de amor a Jesús, al Silencio, a la Soledad y la vida. Mas adelante cuando llegue su momento les contare mas detalles de este fascinante encuentro, porque lo que hoy nos convoca a leer estas lineas es dar una mirada a la dirección espiritual como la voz que orienta y guia la vida del Ermitaño y de todas las personas que peregrinan en la fe. 

COMO SE DA: 

La dirección espiritual es un coloquio entre dos personas, uno que ha sido probado en la fe y que por ende tiene una experiencia rica y fructificante que compartir con el otro interlocutor, aquel que esta empezando a dar sus primeros pasos en el seguimiento a Cristo. Partiendo entonces de lo anterior podemos decir que la dirección espiritual nace como una necesidad del alma para entender y comprender lo que es y no es voluntad de Dios, para abrirse a las interpelaciones del Señor y seguir mas plenamente su camino. 

La dirección espiritual NO ES UN SACRAMENTO! o como muchos lo quieren hacer ver, la dirección espiritual no es el SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN, dentro del Sacramento puede haber espacio para una dirección espiritual, pero lo que se busca es que tanto el Sacramento conserve su forma como la dirección espiritual pueda resolver las preguntas mas profundas de la persona. 

SE BUSCA Y SE PIDE: 

La dirección espiritual se debe buscar con un corazón anhelante pero al mismo tiempo oblativo, es decir se busca y se pide. El corazón del hombre es un explorador que no se contenta con nada, es como el motor de una fabrica que trabaja dia y noche, por ende siempre nos esta inquietando, siempre nos esta haciendo salir en búsqueda de la felicidad, del amor, de la plenitud y debido a esa búsqueda es que se suscita en la persona ciertos interrogantes que generan una urgente necesidad de buscar quien con su sabiduría moral y espiritual iluminen con sus consejos y logren darle posibles soluciones. 

Pero esta búsqueda seria infructuosa si no nos abandonamos a la misericordia del buen Dios que nos ama, si no tenemos la actitud de humildad y obediencia para acogerla, porque en momentos la dirección espiritual nos dice lo que no nos gusta escuchar y !cuanto nos cuesta aceptar lo que no nos gusta! o acoger lo que se nos exige. 

A QUIEN SE LE PIDE: 

El director espiritual se le pide a Dios, pues es Dios quien nos envía a la persona correcta para avanzar en nuestro camino de santidad. el director espiritual no es una imposición sino que es un don de Dios con el cual desea comunicarse con el alma, es decir, el director espiritual viene siendo el teléfono celular directo para entender y recibir mejor las llamadas que Dios nos realiza. 

Se debe tener una profunda familiaridad con el director espiritual porque a el le contamos nuestros secretos mas profundos, con el desnudamos nuestra alma y le abrimos esos secretos que nos interpelan y nos cuestionan. ¿No cree usted, querido amigo lector, que la mejor persona para darnos ese don es aquel que nos escruta en nuestro interior? Dios es quien da al alma al director espiritual conforme a su voluntad. 

COMO SE LE PIDE:

Para alcanzar la gracia del director espiritual debemos tener una actitud de profunda oblación ante la voluntad de Dios, es tener la humildad de Maria, para aceptar el designio de Dios. es importante saber que el tiempo de Dios (καιρός Kairos) no es nuestro tiempo (χρόνος Chronos) por ende debemos invocar, clamar y esperar. 


ORACIÓN PARA PEDIR UN DIRECTOR ESPIRITUAL: 

Oh Dios tu que conoces la profundidad de mi interior
conoces lo que me perturba y lo que me interpela
conoces mi pecado y mis fortalezas, 
vengo ante ti para clamar ABBA PADRE 
te pido que me clarifiques tu noticia en mi, 
que hables y que restaures mi vida. 

Como sabes que a consecuencia de mi pecado no logro entenderte, 
te pido que me envíes un director espiritual conforme a tu voluntad, 
para que me ayude a entender tu plan y oriente mi vida hacia ti. 

Espíritu Santo de Dios, desciende sobre mi vida 
y ayúdame a alcanzar la gracia de una buena dirección espiritual. 

Por intercesión de Santa Maria, la madre del Silencio Amen. 


Alabados sean Jesús y María 


Hno. W.A.C.R. 
ERMITAÑO 

sábado, 17 de septiembre de 2016

Las horas del monje marcadas por la Oración


La vida del Solitario trascurre en perfecta comunión con el Señor y en comunión con la iglesia, esto gracias a la Liturgia de las Horas.

La liturgia de las horas es la composición de una serie de oraciones y salmos que nos invita a la alabanza del Dios uno y trino, creador, redentor y operante y que nos une al cuerpo místico de la Iglesia peregrina y universal. Esta adornada con una riqueza inigualable y que nos invita a una contemplación pausada y sonora de la acción de Dios en el tiempo.

Por muchos años la iglesia había guardado este tesoro solo y exclusivo a los clérigos y monjes, pero con el pasar de los tiempos se ha acercado a todo el pueblo de Dios para que todos podamos unirnos a la liturgia de las horas y con ella ofrendar nuestra existencia.

Partiendo entonces de lo anterior se puede afirmar que el contemplativo solitario se une a toda la iglesia con esta liturgia, une sus sufrimientos a los sufrimientos de todo e incluso a los sufrimientos de Cristo... La liturgia hace sentir al solitario la unidad universal del cuerpo místico de Cristo y le permite vivir el ritmo de su vida en una profunda tónica de oración.

El Contemplativo vive marcando cada hora desde que se levanta hasta que se acuesta con la ritualidad de la oración litúrgica, en la mañana ofrenda el oficio de lectura, que le permite conocer y adentrarse a la vida de muchos hombres y mujeres de las sagradas escrituras y a la sabiduría de los padres de la iglesia.

Ofrenda, el anacoreta, su día con la salmodia de las Laudes y con ella consagra toda su jornada a la acción operante del buen Dios.

La horas menores, tercia, sexta y nona, vinculan al Ermitaño en la pedagogía del Dios que parte la vida en dos, que divide el tiempo entre el trabajo y la contemplación, es sin duda un profundo encuentro intimo y personal con el Dios de la vida.

El día va cayendo y con él el cansancio y la fatiga del monje que entrega su labor realizada en las vísperas y posteriormente cierra su día en completas que dispone al monje a morir... ¿Morir? si la muerte espiritual de la que tanto nos hablan nuestros padres del desierto, ese morir a lo que fue hoy, entregar lo que hice, como lo hice y el amor que puse a cada cosa... porque mañana, si es que llegara el mañana... es un nuevo comenzar, es un nuevo resurgir.

Esta es la santa rutina que salva al monje de la asedia espiritual, el hastió... del sin sentido... Entregar en cada hora del día mi si al si que dio Cristo en la Cruz.


Alabados sean Jesús y María

                                                                                                                      Hno. W.A.C.R. 
Ermitaño 

viernes, 9 de septiembre de 2016

Discurso Del Santo Padre a los abades reunidos en ROMA



Estimados Padres Abades,
Queridas hermanas,

con la alegría les doy la bienvenida. Saludo al Abad Primado Dom Notker Wolf, al que agradezco las amables palabras y sobre todo por su valioso servicio en los últimos años. Después de dieciséis años de giro, pienso: este hombre que puede detenerlo? Su Congreso Internacional, que ve que se reunieron regularmente en Roma para reflexionar sobre el carisma monástico recibido de San Benito y cómo mantenerse fiel a ella en un mundo cambiante, interpreta en esta ocasión un significado especial en el contexto del Jubileo de la Merced. Es el mismo Cristo que nos invita a ser "misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso" (Lc 6,36); y que son testigos privilegiados de esta "forma" de este "camino" para operar en el amor misericordioso de Dios. De hecho, si sólo es en la contemplación de Jesucristo que nos encontramos con el rostro del Padre misericordioso (cf. Bull Misericordiae Vultus, 1), la vida monástica es una manera segura de hacer esta experiencia contemplativa y traducirla en testimonio personal y comunitario.

El mundo de hoy muestra cada vez más claramente la necesidad de la misericordia; pero esto no es un eslogan o una receta: es el corazón de la vida cristiana y, al mismo tiempo, su estilo concreto, el aliento que anima las relaciones interpersonales y nos hace estar atentos a los necesitados, y en solidaridad con ellos. Esto es lo que en última instancia, se manifiesta la autenticidad y la credibilidad del mensaje de que la Iglesia es el fiduciario y heraldo. Pues bien, en este momento y en el llamado de esta Iglesia a centrarse cada vez más en lo esencial, los monjes y monjas custodian vocación un regalo especial y una responsabilidad especial: mantener vivo los oasis espirituales, en los que los pastores y los fieles han de derivar la fuentes de la misericordia divina. Para ello, en la reciente constitución apostólica Vultum De quaerere, así que vuelvo a las monjas, y por extensión a todos los monjes: "Para ambos todavía y siempre válido el lema de la tradición benedictina de" ora et labora ", que educa a encontrar una relación equilibrada entre la tensión a lo Absoluto y el compromiso en las responsabilidades diarias, entre el silencio de la contemplación y la rapidez del servicio "(n. 32).

Mirar, con la gracia de Dios, a vivir la misericordia en sus comunidades, anunciáis la fraternidad evangélica de todos vuestros monasterios repartidos por todos los rincones del planeta; y lo hace a través del trabajo silencioso y elocuente para poner a Dios en voz alta y distraído vida del mundo. El silencio que observó y de la que usted es que se necesita los guardianes "base para una visión de fe que capta la presencia de Dios en la historia personal, en la de nuestros hermanos y hermanas que el Señor le da y en los acontecimientos del mundo contemporáneo" (ibíd., 33). Incluso si usted vive apartado del mundo, el alojamiento no es estéril, de hecho, es "un activo, no un impedimento para la comunión" (ibid., 31). Su trabajo, en armonía con la oración, hace compartir la obra creadora de Dios y le hace "a ser solidarios con los pobres que no pueden vivir sin trabajar" (ibid., 32). Con su hospitalidad, puede cumplir con los corazones de los perdidos y ahora, de los que están en una condición severa de la pobreza humana y espiritual. Incluso su compromiso con la formación y la educación de los jóvenes es muy valorado y altamente cualificado. Los estudiantes de sus escuelas, a través del estudio y su testimonio de vida, pueden llegar a ser demasiado humanismo de expertos que emana de la regla benedictina. Y su vida contemplativa es también un canal privilegiado para alimentar la comunión con los hermanos de las Iglesias Orientales.

El motivo del Congreso Internacional de fortalecer su federación, por lo que más y mejor, tanto en el servicio de la comunión y la cooperación entre los monasterios. No se desanime si los miembros de las comunidades monásticas disminución en el número o la edad; por el contrario, mantiene el celo de su testimonio, incluso en los países más difícil hoy en día, con la fidelidad al carisma y el valor para iniciar nuevas congregaciones. Su servicio a la Iglesia es muy valiosa. En nuestro tiempo hay una necesidad para los hombres y las mujeres que prefieren nada al amor de Cristo (cf. Regla de San Benito, 4,21; 72,11), que se alimentan diariamente de la Palabra de Dios, que es digno celebrar santa liturgia, alegre y trabajadora de trabajo en armonía con la creación.

Queridos hermanos y hermanas, gracias por su visita. Yo los bendigo y os acompaño con mis oraciones; y también, por favor ora por mí, que lo necesito. Gracias.

P.P. Francisco 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

ANTE LA CRISIS DEL MUNDO, LA RESPUESTA ES LA ORACIÓN

Para nadie es un misterio que estamos viviendo en un mundo que se encuentra sumergido en una profunda crisis: social, política, económica y moral... En todos estos aspectos podemos encontrar muchas preguntas que están sin resolver, muchas problemáticas que nos afectan directa o indirectamente, algunos tienden a culpar de todas estas situaciones a las religiones; otros juzgan la ausencia de Dios implantada e impuesta por gobernantes o grupos sectarios y otros no caemos en la cuenta de que es nuestra culpa y que no estamos haciendo nada...
 
Ante esta ruptura nuestra tarea es buscar por todos los medios una profunda y solida reconciliación personal, con el otro, con lo creado y con Dios; es urgente enfocar nuestras potencialidades para conquistar la virtud y el dominio propio y consolidar estrategias de aceptación, de dialogo y de compromiso social coherente, justo y solidario. 

Una vez escuchaba de un sacerdote que invitaba a sus fieles a tener proyectos concretos y bien pensados, el hombre tiende a buscar proyectos facilistas que le permitan alcanzar sus objetivos sin esfuerzo... Pero la verdad es muy diferente, la vida cuesta y realizar el plan que nos conduzca a la autentica felicidad implica sacrificio, implica renuncia, compromiso y constancia. 

Es necesario pues comenzar a preguntarnos: ¿Que se puede hacer? ¿Como poder nadar contra la corriente? 

El hombre de FE tiene a su favor un don que nos es dado por el mismo Dios: La Oración. 

La Oración conduce al alma a entrar en un contacto profundo con su creador, es un dialogo amoroso que nos invita a conversar con Dios, a exponer nuestra vida, proyectos e intenciones; a escuchar lo que tiene por decirnos, a dejarnos interpelar y cuestionar por la palabra del que todo lo Sabe y nos conduce a un camino de plenitud.  

En la Oración el hombre tiende a caer en el grave error de solo hablar y no escuchar, de exponer todo lo que lo atormenta pero cuando ya llega la hora de escuchar que es lo que Dios tiene para decirnos, recordamos la cita, el almuerzo en el fogón, la cuenta por pagar y salimos corriendo... ¿No se si a ustedes no les parece muy aburrido cuando estamos conversando con alguien y esa persona se sienta en la palabra y no permite que la conversación sea espontanea y fluida?... Pues bien! de esa misma manera nos acercamos nosotros a Dios... solo hablamos nosotros y nos cuesta hacer silencio para dejar que Dios nos hable... !Cuanto cuesta silenciarnos! 

En la oración caemos en el grave riesgo de quedarnos atrapados en las formas y en los estilos y no le permitimos al espíritu Santo que fluya y sople sobre nosotros... Pero también es importante anotar que en momentos caemos en exagerar la acción del espíritu y hacemos de la oración un circo de fenómenos, de formas y de seudoapariciones que oprimen y deterioran la universalidad de la iglesia... Es importante comprenden la riqueza de la oración como don de Dios para toda la iglesia y no para un limitado grupo. !Que difícil es vivir la universalidad! 

!El hombre no esta orando! Es otra de la lamentables realidades que podemos encontrar, el hombre no frecuenta la oración, frecuenta solo ciertos espacios que se disponen según su intención, es decir el hombre organiza un encuentro con Dios pero a su manera... ¿de las 24 horas del dia, de los 7 dias de la semana, de los 12 meses del año cuantos segundos le regalas a tu alma para estar con su creador?

La oración nos impulsa a la acción, ante lo anterior expuesto queda la invitación a comenzar a vivir esa intimidad con Dios, de una manera coherente, constante y que nos impulse a movernos, que nos aliente a no conformarnos ante las tristes realidades por las que esta pasando el mundo sino que nos conduzca a hacer operarios de misericordia, de justicia y de verdad. 

Eso es precisamente lo que hace la oración... cambia la crisis del mundo... que nace en ti y que nace en mi (porque no se puede hablar de paz ni de soluciones si no existe paz en mi y si no soy solución) y nos conduce a vivir la pedagogía de la reconciliación y de la misericordia. 

Alabados sean Jesús y Santa María 

HNO. W.A.C.R.
ERMITAÑO